Chile celebra 100 años de sus parques nacionales
Desde el desierto a los bosques, fiordos y glaciares, el sistema de parques nacionales del país protege un legado invaluable para las futuras generaciones.
El 17 de agosto de 1926, Chile dio un paso decisivo para proteger parte de su patrimonio natural con la creación de su parque nacional más antiguo: el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales en la Región de los Lagos. En sus ríos de aguas turquesas, bosques y volcanes habitan pumas, huillines, huemules e incluso marsupiales únicos además de una gran variedad de otras especies.
Cien años más tarde, el sistema de parques nacionales del país resguarda una extraordinaria diversidad de ecosistemas, desde el desierto más árido del mundo —el Atacama— y los bosques mediterráneos hasta bosques templados lluviosos, fiordos, glaciares, humedales y paisajes subantárticos.
Este centenario invita no solo a celebrar un siglo de conservación, sino también a reflexionar sobre el futuro de las áreas protegidas. Su valor trasciende las fronteras de Chile: Nuestros parques nacionales resguardan especies, ecosistemas y procesos naturales que benefician a toda la humanidad y están en la base de múltiples reconocimientos de Chile como destino turístico de naturaleza a nivel mundial. Al mismo tiempo, representan una oportunidad para impulsar el desarrollo económico sostenible del país. Cuando cuentan con financiamiento, planificación y una gestión efectiva, las áreas protegidas pueden generar empleo, fortalecer el turismo de naturaleza, impulsar emprendimientos locales y crear nuevas oportunidades para las comunidades que viven en sus alrededores. La evidencia internacional muestra que la inversión en conservación puede traducirse en beneficios económicos y sociales de largo plazo, al tiempo que protege el capital natural del que dependen múltiples actividades productivas.
Te invitamos a ver este video y descubrir el valor ecológico, social y cultural de los parques nacionales de Chile.